Capricornio – Mental – Toroide: ESTABILIDAD

Existe creciente evidencia de que la gestión de las emociones es fundamental para llevar una vida satisfactoria en sus diferentes ámbitos. Las publicaciones especializadas identifican constructos emocionales clave que se utilizan cada vez más tanto en la investigación como en los planes de formación personal o profesional. Este es el caso de la Inteligencia Emocional, considerada como el conjunto de habilidades que contribuyen a un funcionamiento psicológico y social óptimo a través de la detección, el entendimiento y la gestión de los estados emocionales, y que facilitan la interacción adecuada con otras personas de nuestro entorno (Brackett, Rivers, & Salovey, 2011).

La investigación lleva una larga trayectoria demostrando la importancia de la estabilidad emocional en diferentes áreas. Se ha relacionado con cuestiones tan relevantes como el éxito académico, un menor consumo de drogas especialmente en hombres jóvenes, la habilidad para la resolución de problemas o la longevidad (una media de dos o tres años más).

También se ha observado que la estabilidad emocional se relaciona, en el ámbito laboral, con el liderazgo emergente, la satisfacción, la autoeficacia y el compromiso organizacional (Li & Ahlstrom, 2016). Concretamente, la estabilidad emocional parece tener un papel clave en situaciones de conflicto. Por ejemplo, Li et al. (2012) encontraron que el liderazgo emergente se daba en aquellas personas que recuperaban su estabilidad emocional de forma más fácil y rápida, y sobre todo en grupos conflictivos. En la misma línea, se ha comprobado que la estabilidad emocional amortigua la relación negativa entre el conflicto de relación grupal y el compromiso organizacional del individuo.

La estabilidad emocional se ha abordado desde la Teoría de la Auto-organización. Así, se asume que una emoción puede recuperar su estado de equilibrio automáticamente tras un periodo o situación de inestabilidad emocional. Esta disposición de las personas para adaptarse a los estresores está compuesta por dos dimensiones o subsistemas: El umbral de alteración emocional y la resiliencia emocional.

Por un lado, el umbral de alteración emocional describe la sensibilidad del sistema para experimentar estados emocionales alterados como el enfado, la ansiedad o el pánico. Por ello, se espera que una persona con un bajo umbral de alteración emocional se vea afectada más fácilmente por estados emocionales alterados producidos por el ambiente. Por otro lado, la resiliencia emocional hace referencia al tiempo requerido para recuperarse de la experiencia de emociones negativas y volver a la estabilidad. En este caso, una alta resiliencia emocional hace referencia a la capacidad del individuo para recuperarse rápidamente de la experiencia de emociones negativas.

Los invito a leer el post de Matías con el tema del día

Finalmente, aliento a cada uno a reflexionar sobre el concepto del día. Nadie más que nosotros podemos resignificar nuestro propio ser!

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