Capricornio – Emocional – Sacro: FRUSTRACION

En todo momento experimentamos algún tipo de emoción o sentimiento que varía a lo largo del día, según lo que nos ocurre y en relación con nuestra historia previa. Las emociones son experiencias complejas y para expresarlas utilizamos una gran variedad de términos, además de gestos y actitudes. En la psicología existen numerosos enfoques y teorías sobre la emoción. En esta introducción al estudio de la frustración en humanos nos limitaremos a mencionar algunas de ellas.

Según Lang, Bradley y Cuthbert (1990), las emociones pueden comprenderse en función de dos disposiciones primitivas estratégicas, sustentadas en estados cerebrales, que organizan la conducta para la acción. Ellas son la valencia y la activación. La primera se refiere a la disposición del organismo a comportarse conforme a conductas que van de las apetitivas, primitivamente asociadas a un conjunto de conductas de acercamiento a las aversivas que llevan a respuestas de evitación (escape y defensa).

 La activación, en cambio, se refiere a la disposición del organismo a reaccionar con grados variables de energía o fuerza, por lo que es considerada como un factor de intensidad fuerza de la respuesta. Estas dimensiones son llamadas estratégicas ya que definen la dirección general del comportamiento y el monto o cantidad de recursos energéticos a ser destinados, sin especificaciones exactas de patrones de acción. El estado estratégico del organismo (su valencia y predisposición de activación) prepara o inhibe diferencialmente la conducta subsiguiente. Estos parámetros se establecen por la conjunción de estímulos internos (e.g., hambre) y externos al organismo (e.g., la presencia de comida), que se integran a través de estructuras cerebrales subcorticales, y constituyen la base emocional sobre el cual se producen las interacciones entre el organismo y su ambiente. Por otra parte, investigaciones en las que se analizó el modo en que las personas expresan sus afectos mostraron que el significado sobre los términos empleados puede agruparse en dos grandes factores que explican la mayor parte de la varianza: uno sobre la valencia (placer vs. displacer) y otro sobre la activación (excitación vs. calma; Greenwald, Cook III & Lang, 1989).

La conducta motivada y emocionalmente relevante parece tener una organización bifásica subyacente, basada sobre reacciones de acercamiento-alejamiento funcionalmente opuestas. Inicialmente fue Schneirla (1959; citado en Lang, Bradley & Cuthert, 1990) quien propuso un esquema de esta clasificación. Este autor postuló distintos tipos de mecanismos de adaptación al ambiente. El tipo-A, de aproximación, favorece ajustes como la obtención de alimento, vivienda y apareamiento; y el tipo-W, de escape, favorece ajustes como la defensa, la evitación, el vuelo y otras reacciones de protección.

Los invito a leer el post de Matías con el tema del día

Finalmente, aliento a cada uno a reflexionar sobre el concepto del día. Nadie más que nosotros podemos resignificar nuestro propio ser

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