Piscis – Físico – Tercer Ojo: YO SOY CONSCIENCIA MANIFESTADA

Soy: hablamos de las miradas, y el significado de ellas en tu sendero

Yo: debo decir que las miradas fueron, y en parte son, un tema muy fuerte en mi historia

Soy: el mayor peso de tu historia está en la mirada

Yo: sí, es muy pero muy fuerte este tema. Es un patrón y legado familiar, que me resulta bastante pesado de sobrellevar

Soy: conversando podemos trabajarlo

Yo: pienso en este concepto, y veo a mi bisabuela italiana mirando fijo y firme, con unos ojos celestes profundos, y con esa mirada dura, en todo momento.  Luego, está la mirada de mi abuelo Pibe, que era el patriarca de la familia, con cara de bueno, ojos celestes igual de los de su madre, pero con una mirada más plácida. La mirada de su esposa, mi abuela Virginia, donde la ternura y timidez estaban por sobre todo, pero así también la firmeza y lo correcto. Luego aparece la mirada de mi madre, brotando de amor y sobreprotección, y su mirada puesta en todos, observando cada acto y accionar, cada reacción, y a veces, malinterpretando cualquier actitud ajena y generando en ella una reacción de agresión, con sufrimiento y dificultad para resolver los temas. Luego, la mirada de mi padre, donde lo más importante era hacer lo que decía, pues entendía que su ayuda y forma de pensar eran mejores que la de los demás, y por ende, era valioso hacerlo de la forma que él pensaba las cosas. Y la desilusión en su mirada si no se hacían las cosas como él las pensaba.

Soy: un patrón muy fuerte el de la mirada

Yo: y me costó mucho pero mucho tiempo entenderlo. Siempre consideré que estaba bien hablar con mi mirada, tanto en la alegría como en la frustración, en el amor como en el desprecio, en el enojo como en la comprensión, la mirada estaba presente. De allí que me consideraba transparente en lo que hacía

Soy: transparente podría ser tu mirada, pero no resultaba ser la transparencia de tu esencia

Yo: refiriéndome a esas épocas, estaba en pleno aprendizaje de todo, y mi esencia estaba muy guardada en alguna parte de mi ser. Al menos, no la veía

Soy: tu mirada estaba enfocada hacia otro lado

Yo:  hacia el afuera, completamente.

Soy: pero tu búsqueda de tu propia esencia te llevó a empezar a enfocar tu mirada hacia ti mismo.

Yo: primero, en el espejo. A ver mis ojos. Intentar ir hacia la profundidad de ellos. Luego, a mirar imaginariamente el interior de mi cuerpo. Y allí comenzar a trabajar cada chacra. Con lo que representa cada uno. Con los conceptos que aparecen en cada semana, de cada energía. Todo un trabajo donde la mirada y observación es desde mi centro. Desde la coherencia. Junto a ti. Y observando mis acciones. Mi pasado y mi presente, hacia un futuro que ya está escrito. Y así mi mirada fue cambiando. Aprendiendo de mi. Y entendiendo mucho más a los demás.

Soy: porque cuando te miras, te enfocas en ti y no en el entorno. Pero desde ti el entorno lo miras desde dentro, y no hacia afuera. Eres tú y nadie más que tú. Y qué mirada brota en ti hoy día?

Yo: la mirada de la contemplación. Del entendimiento. De la fascinación. La mirada del amor. Y mucho, pero mucho menos, las miradas de enojo, de frustración, de indiferencia.

Soy: miradas que aparecen en ti, y que deberás seguir trabajando para transformarlas en lo que tu real esencia te dicta.

Invito a todos a ver el video de Matías con el tema del día

Finalmente, aliento a cada uno a entablar la conversación con su propio Soy, escuchar lo que cada uno tenemos para decirnos. Nadie más que nosotros podemos resignificar nuestro propio ser

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