Piscis – Físico – Rodillas: HUMILDAD

La humildad procede del término latino ‘humus’, que dice tierra, lo más bajo, lo que todos pisan al andar, Pensaba Mahatma Gandhi (1869-1948) que «Uno debe ser tan humilde como el polvo para poder descubrir la verdad». Es decir, la verdad y la humildad andan juntas. Un santo, Pedro de Alcántara, citado por la madre Teresa en sus obras, considera la humildad, madre de todas las virtudes, como también revela santa Clara este valor: «grandes muros son los de la pobreza. De éstos, decía ella, y de humildad quería cercar sus monasterios». En la literatura, Cervantes insiste también en que la humildad es la base y fundamento de todas las virtudes, pues sin ella no hay ninguna que lo sea, y Lope de Vega deja un hueco, en el título de una de sus obras dramáticas, para dar cabida a la humildad. La obra es: Triunfo de la humildad y soberbia abatida. Un rosario es la humildad, cuyas cuentas son los pensamientos que escritores y santos desgranan en torno a ella.

Teresa de Jesús afina el sentido de humildad, hablando a sus hermanas sobre lo que es la verdadera humildad y el verdadero humilde. La verdadera humildad va unida al desasimiento del mundo. La verdadera humildad imita a Cristo y calla ante las ofensas sin culpa. La verdadera humildad viene de Dios. La verdadera humildad nos granjea el socorro de Dios y cura las heridas. La verdadera humildad es aceptar la voluntad de Dios.

En cuanto al verdadero humilde, la Santa lo define falto de soberbia con lo cual, al no compararse con su prójimo, de donde nace la envidia, el verdadero humilde contribuye a la paz del convento y a una convivencia en armonía con sus semejantes y, al tiempo, reafirma esta actitud humilde cuando dice de él que no considera sus virtudes, desconfiando de sus fuerzas, pero se da cuenta de las virtudes ajenas. No puede hilar más fino la priora para atender el imprescindible sosiego de su casa. También añade que el verdadero humilde imita a Cristo.

La humildad es un instrumento, por el cual, al armonizar la convivencia, se alcanza la paz conventual, y es virtud necesaria para las contemplativas y para las no contemplativas.

Invito a todos a leer el post de Matías con el tema del día

Finalmente, aliento a cada uno a reflexionar sobre el concepto del día. Nadie más que nosotros podemos resignificar nuestro propio ser

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