Aries – Emocional – Rodillas: INDEPENDENCIA

El punto de partida necesario de una Etica individualista es la afirmación de la autonomía e independencia de cada individuo, y la Escuela del Derecho natural moderno hizo posible esta consideración del hombre recurriendo, en un primer momento, a la ficción del status naturae; en efecto, los iusnaturalistas calificaron a la situación real de los hombres en la sociedad, con sus inevitables desigualdades y restricciones a la libertad, como un status adventicius, es decir, como una situación artificial que es distinta, y se opone, al estado o constitución originaria del hombre.

De esta forma, el estado «natural» de los hombres, por oposición a los vínculos, limitaciones y constricciones sociales, no puede ser sino un estado de libertad individual en el que no debe existir, en principio, limitación alguna al arbitrio del individuo; lógicamente, la primera condición para hacer posible esta visión del hombre, es su consideración extra societatem, afirmando que ello es lo que verdaderamente responde a la naturaleza del hombre o a las exigencias de un método científico. Así se expresaba Alexander Gottlieb Baumgarten, que escribía que «Al considerar la condición del hombre podemos abstraer de todas las determinaciones que provienen de una sociedad concreta, o bien podemos considerarlo en ellas.

Dado que, desde el inicio de la Escuela del Derecho natural, el concepto de individuo, representado por el término homo, fue usado metódicamente, deliberadamente, para designar un arbitrio indeterminado, la naturaleza del hombre apareció, ante todo, como construida primariamente por la indeterminabilidad del arbitrio, en la que se hizo consistir la libertad. Esta forma de entender la constitución «natural» del hombre traspasa todo el siglo xvui y, a mediados de siglo, Baumgarten exponía esta tesis con precisión indicando que «en el estado de naturaleza nadie podía ser forzado a obedecer, esto es, nadie estaba sujeto»

La naturaleza común de todos funciona como razón suficiente de la igualdad, ya que, supuesta la misma razón, es decir, la misma naturaleza, deben seguirse los mismos derechos; pero la libertad que se desprende de la igualdad de derechos -prosigue Darjes- no se detiene en una consideración absoluta del hombre, en abstracto, o en el estado de naturaleza, sino que también opera cuando consideramos a los hombres en sus estados hipotéticos o sociales.

En consecuencia, el individuo es libre, ya lo consideremos en el status naturae, ya en la vida social. Esta libertad del individuo, genérica, que no se circunscribe a una posibilidad determinada de hacer, fue considerada como un ius commune, es decir, como un derecho universal y genérico que posee cada sujeto, y que consiste en el derecho de determinar nuestras acciones según nuestro arbitrio.

De esta forma, la libertad tiende a dilatarse, y los iusnaturalistas, llevados por su propia dinámica, mantuvieron -aun en esta fase pre-kantiana- que lo constitutivo del hombre en tanto que tal, esto es, lo que la naturaleza es en última instancia, no es más que la libertad del individuo, incluso el derecho fundamental, y pasa a ser considerada como el constitutivo esencial y determinante de la naturaleza del hombre ; la indeterminación del arbitrio ocupa, de esta forma, el trono de todo el sistema iusnaturalista, y todo ordenamiento jurídico posible sólo puede ser pensado en la medida en que protege y hace posible esta libertad del individuo.

Invito a todos a leer el post de Matias con el tema del dia

Finalmente, aliento a cada uno a reflexionar sobre el concepto del día. Nadie más que nosotros podemos resignificar nuestro propio ser

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