Tauro – Físico – Raíz: REPRODUCTOR-PIEL

La toxicidad reproductiva presenta muchas diferencias específicas con la toxicidad relacionada con otros sistemas. Dado que la reproducción requiere la interacción entre dos personas, mientras que otras formas de toxicidad ambiental afectan típicamente al desarrollo de enfermedad en una persona expuesta, la expresión toxicidad reproductiva alude siempre a una unidad reproductiva o pareja. Este aspecto es característico, por mucho que sea obvio.

Por ejemplo, es posible que la exposición a una sustancia tóxica por parte de un miembro de una pareja reproductiva (p. ej., el varón) se manifieste como un resultado reproductivo adverso en el otro miembro de la pareja (p. ej., aumento de la frecuencia de abortos espontáneos). Cualquier intento de análisis de las causas ambientales de la toxicidad reproductiva debe tener en cuenta el dato específico de la pareja. Existen otros aspectos característicos de la toxicología reproductiva.

A diferencia de las funciones renal, cardíaca o pulmonar, la función reproductiva se desarrolla de forma intermitente. En consecuencia, las exposiciones profesionales pueden interferir con la reproducción, aunque pasen desapercibidas durante los períodos en los que no se desee la fertilidad. Esta característica intermitente puede dificultar la identificación de una sustancia tóxica reproductiva para los seres humanos. Otra característica exclusiva de la reproducción, derivada directamente de esa consideración previa, es que la evaluación completa de la integridad funcional del sistema reproductor requiere que la pareja trate de conseguir un embarazo.

El funcionamiento general del sistema reproductor está controlado por el sistema nervioso y por las hormonas producidas por las glándulas (sistema endocrino). El eje neuroendocrino reproductivo del varón está formado fundamentalmente por el sistema nervioso central (SNC), la hipófisis anterior y los testículos. El hipotálamo integra las señales procedentes del SNC y de la periferia, y regula directamente la secreción de gonadotropinas a cargo de la hipófisis anterior. A su vez, las gonadotropinas actúan principalmente sobre las células de Leydig del intersticio y las células de Sertoli y las germinales que se encuentran en los túbulos seminíferos para regular la espermatogénesis y la producción hormonal de los testículos.

Invito a todos a leer el post de Matías con el tema del día

Finalmente, aliento a cada uno a reflexionar sobre el concepto del día. Nadie más que nosotros podemos resignificar nuestro propio ser

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s