Géminis – Emocional – Corona: LUZ Y SOMBRA

A lo largo de la historia de nuestra especie hemos asistido hasta finales del siglo XVIII a un crecimiento numérico paulatino de la misma. Y era paulatino, con avances y retrocesos, porque Jos cuatro jinetes del Apocalipsis ejercían sobre la humanidad un duro control, sin que se pudiera hacer nada contra ellos. Mas a partir del XVIII el hombre comienza a reducir los efectos de la peste y la muerte. y palía los del hambre, al conseguir producir más alimentos.

Son el desarrollo de la ciencia y sus aplicaciones los que producen la llamada genéricamente Revolución Industrial, que se orienta a la mejora de múltiples campos de la actividad humana: revolución en el mundo rural con la mecanización, el descubrimiento de los abonos químicos y mejoras selectivas de las plantas de cultivo; revolución estrictamente industrial y desarrollos tecnológicos que, sumados al uso y empleo de nuevas fuentes de energía -canalizándolas a nuestro servicio abrieron la puerta a los nuevos medios de transporte, que harían del mundo una sola unidad; y revolución en la higiene y la medicina, desarrollando los conceptos de asepsia y antisepsia, con lo que se paliaban los efectos de la peste y se empezaba a retrasar la edad media de la muerte. Todo ello permitió al sector de la humanidad generador de este proceso de cambio hacerse dueño de distintos poderes y cambiar cualitativamente formas o estilos de vida, por el aumento de Ja oferta de bienes y servicios.

El ciudadano del mundo desarrollado o en vías de desarrollo nunca en su historia ha gozado de tantos y tan variados posibles, aunque su obtención tienda a concentrarse en la parte alta de la pirámide social.

Ninguna otra causa de muerte genera tantas como el hambre, que siega la vida a 50 millones de personas cada año. Y es que 1.500 millones de nuestros congéneres no cuentan con lo que se considera el mínimo vital. La pobreza de esa masa es aún más grave por la ignorancia que la acompaña: son siempre los más pobres los que cometen los errores de nutrición más nefastos, por no haber recibido educación alguna. No deja de ser triste pensar que hoy, si los alimentos producidos a nivel mundial se repartieran de forma equitativa, cada persona dispondría al día de las 2.700 calorías, que es la cifra que se considera necesaria para una alimentación suficiente y normal.

El éxito de la especie humana se debe, entre otras cosas, a su diversidad biológica. Es preciso, pues, conservar cuidadosamente esta diversidad de los seres humanos. Tanto más cuanto que la diversidad cultural, que ha desempeñado en el desarrollo de la humanidad un papel más importante aún que la diversidad genética, se encuentra en la actualidad gravemente amenazada por el modelo que ahora impone la civilización industrial.

Invito a todos a leer el post de Matias con el tema del día

Finalmente, aliento a cada uno a reflexionar sobre el concepto del día. Nadie más que nosotros podemos resignificar nuestro propio ser

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