Cancer – Mental – Laríngeo: ARROYOS

La Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) Argentina, tiene un subsuelo rico en arroyos, de los cuales prácticamente ninguno puede apreciarse visualmente en la actualidad, excepto unos pocos metros de algunas desembocaduras, en el Río de la Plata y en el Riachuelo. Tal como muchas otras urbes emplazadas en Latinoamérica, Buenos Aires se desarrolló a la vera de diversos cursos naturales de agua (arroyos, cañadas y pequeñas lagunas) y, durante décadas, fue posible generar una convivencia entre los rasgos naturales típicos de los sistemas pluviales, y los usos y costumbres de la población.

La ex Capital Federal está surcada por los siguientes arroyos: Medrano, Vega, White, Maldonado, Radio Antiguo-Ugarteche, Boca-Barracas, Ochoa, Elía, Erézcano, Cildáñez  y  Larrazabal-Escalada.  De estas cuencas, tres de las cinco más importantes se extienden también sobre el conurbano (el conglomerado de municipios que rodea a la ciudad): se trata del Cildáñez, el Maldonado y el Medrano, que tienen sus nacientes en la Provincia de Buenos Aires. La visión de progreso existente hacia fines del siglo XIX y comienzos del siglo XX, impuso un rápido avance de las urbanizaciones sobre los cursos de agua, que se habían tornado obstáculos inconvenientes.

Se priorizó ocultarlos del panorama, favoreciendo el desarrollo de barrios, infraestructura y servicios. De este modo, se continuaba con una línea de acción que buscaba reducir a su mínima expresión los rasgos naturales del terreno. Si bien hubo un tiempo de transición, en el que Buenos Aires, como concepto de ciudad moderna, incluyó en su tejido urbano la idea de canales a cielo abierto, que servían como lugar de recreo, esto se fue dejando de lado paulatinamente. El  sistema de drenaje natural, compuesto por  los  arroyos que  atravesaban CABA a cielo abierto, fue casi totalmente sustituido por un con-junto de emisarios y conductos secundarios enterrados y entuba-dos, mediante obras realizadas principalmente entre 1927 y 1954.Para  quienes  no estén  familiarizados  con  la  jerga técnica,  un entubamiento (“culvert”, en inglés; “canalisation souterraine”, en francés) es un conducto, generalmente de hormigón armado  y sección rectangular o circular, por el cual  se conduce artificial-mente un curso de agua.

Invito a todos a leer el post de Matias con el tema del día

Finalmente, aliento a cada uno a reflexionar sobre el concepto del día. Nadie más que nosotros podemos resignificar nuestro propio ser

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