Fuera de tiempo # 5: YO SOY EL ARBOL DE LA VIDA

Soy: último día, última charla, último paso en este camino que comenzó hace un año.

Yo: trabajamos cada concepto, cada mes, semana. Cada energía, vibración. Hemos tenido conversaciones de todo tipo. He aprendido, te he escuchado y me has escuchado

Soy: poniendo voluntad, amor, sabiduría.

Yo: vibrando, fluyendo energía y moviendo cada parte de mi cuerpo, mi materia.

Soy: brotaron emociones. Fuimos a lo profundo. Hablaste de temas delicados, abriste las compuertas de tu ser. Te ubicaste en el centro de tu ser para ver desde otra perspectiva.

Yo: muchas veces me costó. Pero dejé de lado mi ego y mi negación, para llegar a ver más allá y comprender.

Soy: y te volviste más humilde. Menos presuntuoso. Fuiste a tu esencia.

Yo: pude entender que podía estar equivocado. Y que los demás podían ser seres con sus propios temas a trabajar. La inconsciencia no era solo ajena, sino propia. Y mi corazón pudo abrirse mucho más.

Soy: tus emociones pudieron salir y ser el combustible de hermosas acciones que has compartido con quienes amas. Fuiste tú y tu esencia expresándote de la manera más sublime y pura.

Yo: y me sentí pleno. Y aprendí cuánto mejor es compartir el amor incondicional, que amar condicionalmente. Solté un lastre que me resultaba pesado.

Soy: y comenzaste a volar. A expandir tu ser.

Yo: con tu ayuda, con tu invaluable incondicionalidad

Soy: y descubriste que nada estaba fuera. Todo estaba en ti.

Yo: y dejé de tener miedo a mi entorno. Pues ese entorno era yo proyectando mi angustia, mis temores. Y ese no era yo. No era mi esencia.

Soy: y la seguridad, la confianza y el equilibrio se apoderó de todo tu ser. Y cada acción, cada pensamiento, pudiste percibirlo de manera coherente. Incluso aquellos yerros que surgieron en el camino

Yo: porque errar es aprender. Y comprender. Y trabajar para poder integrar el concepto y trascender. Ir más allá. Ser consciente y responsable de las acciones tomadas.

Soy: en este camino que no termina. Que no tuvo principio y no tiene fin.

Yo: porque es eterno. Porque soy eterno.

Soy: porque fuiste, eres y serás tú.

Yo: porque fui, soy y seré yo.

Soy: porque tú eres

Yo: porque Yo soy.

Soy: porque nosotros somos uno

Yo: uno contigo. Uno con todos.

Soy: buen camino para todos!

Invito a ver el último video de este segundo año del Árbol de la Vida

Finalmente, aliento a cada uno a entablar la conversación con su propio Soy, escuchar lo que cada uno tenemos para decirnos. Nadie más que nosotros podemos resignificar nuestro propio ser

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