Géminis – Mental – Corona: PENSAR – SENTIR

En Pensar rápido, pensar despacio, un éxito internacional, Kahneman nos ofrece una revolucionaria perspectiva del cerebro y explica los dos sistemas que modelan cómo pensamos. El sistema 1 es rápido, intuitivo y emocional, mientras que el sistema 2 es más lento, deliberativo y lógico. Kahneman expone la extraordinaria capacidad (y también los errores y los sesgos) del pensamiento rápido, y revela la duradera influencia de las impresiones intuitivas sobre nuestro pensamiento y nuestra conducta. El impacto de la aversión a la pérdida y el exceso de confianza en las estrategias empresariales, la dificultad de predecir lo que nos hará felices en el futuro, el reto de enmarcar adecuadamente los riesgos en el trabajo y en el hogar, el profundo efecto de los sesgos cognitivos sobre todo lo que hacemos, desde jugar en la Bolsa hasta planificar las vacaciones; todo esto solo puede ser comprendido si entendemos el funcionamiento conjunto de los dos sistemas a la hora de formular nuestros juicios y decisiones.

Respecto al sentir, la piel es el órgano más grande del cuerpo y tiene la capacidad de percibir una amplia gama de estímulos, desde la sutileza de la brisa hasta el dolor más intenso. Ackerman, autora de A Natural history of the Senses, analiza datos, enfoca la experiencia, nos sumerge de lleno en la sensación de tocar en toda su extensión y traza una ruta bien definida entre el estímulo, la emoción y el razonamiento que de ahí se deriva. El tacto es abordado de manera más racional, aunque no desdeña expresar con sensualidad cómo se lleva a cabo la estrecha comunicación humana que se desarrolla a través de la experiencia sexual, ciento por ciento establecida a través del mismo e íntimamente ligada a la emoción. Cuando toca el turno a la audición, la situación cambia. La experiencia de la autora se pone en el centro y domina el territorio de la explicación y, a pesar de la abundante recolección de datos y experiencias, su descripción y análisis se concentran en la música y en la observación de las plantas y las flores.

Para concluir, Ackerman aterriza en la sinestesia, la rara condición de algunas personas de escuchar los colores, oler los sonidos, ver los olores, palpar las palabras. Se trata acaso de una dilación evolutiva en el cerebro, debido a la cual algunos cuerpos perciben impulsos con uno o más sentidos, como las vibraciones aéreas que el resto recibimos como sonidos y que para ellos se expresan también como colores. Al final, en sus palabras de cierre, Ackerman enfatiza que para ella la experiencia sensorial es integral, y no sólo eso, sino que sus observaciones la llevan a pensar que hay más sentidos físicos que los cinco que hemos definido como nuestra conexión con el mundo.

Invito a todos a leer el post de Matías con el tema del día

Finalmente, aliento a cada uno a reflexionar sobre el concepto del día. Nadie más que nosotros podemos resignificar nuestro propio ser