Piscis – Físico – Toroide: SUEÑO

La palabra sueño se deriva del latín “somnum” y su raíz original se conserva en las palabras somnífero, somnoliento y sonámbulo. Según el Diccionario de la Real Academia Española, sueño, en resumen, significa el acto de dormir como el deseo de hacerlo y ensueño equivale al acto de soñar, es la representación onírica de quien duerme. El adjetivo onírico proviene del griego “ónar” que significa ensueño. Soñar es la representación mental de imágenes, sonidos, pensamientos y sensaciones durante el sueño generalmente de forma involuntaria.

El sueño, como lo concebimos diariamente, se lo puede definir como un estado normal, recurrente y reversible de disminución de la percepción y de la capacidad de respuesta al medio ambiente. La actividad motora cesa y se adopta una postura específica. El sueño también está presente en mamíferos, pájaros, probablemente en reptiles, anfibios y peces. A diferencia de lo que se cree comúnmente, el sueño es un estado dinámico donde grupos de neuronas siguen activas desempeñando un papel diferente al de la vigilia y es, además, necesario para la salud en general del organismo, por sus propiedades de consolidar las distintas formas de la memoria,1 regular la temperatura y la función de ciertos neurotransmisores, así como de almacenar energía y mantener la inmunocompetencia

La generación de los husos de sueño en el sueño NREM tiene ciertas peculiaridades que conviene mencionarlas. Durante la vigilia y el sueño REM las neuronas reticulares talámicas tienen actividad “tónica,” pero durante el sueño NREM ellas alteran su actividad eléctrica para producir patrones de descargas en “brotes.” La desactivación de los núcleos colinérgicos de Meynert y de los núcleos tegmentales pedunculopontino y laterodorsal consiguen que los núcleos reticulares del tálamo se activen y gracias a su actividad gabaérgica bloqueen el paso de la información sensorial del exterior consolidándose así el sueño.

La traducción EEG de la activación de los núcleos reticulares del tálamo es la aparición de los husos de sueño (Etapa II del sueño NREM). En el sueño profundo, tras producirse una progresiva hiperpolarización de estos núcleos reticulares del tálamo, desaparecen los husos de sueño, se activan los núcleos dorsales del tálamo que se proyectan hacia la corteza y aparece en el EEG la actividad delta característica del sueño profundo NREM.

El sueño REM se caracteriza a diferencia del sueño NREM justamente por esta particularidad de presentar la persona dormida episodios de movimientos oculares rápidos, atonía muscular, además de una actividad cortical de “despertar” similar a la actividad que se registra en el EEG de rutina al hacer abrir los párpados y las clásicas ondas “como dientes de sierra”.

Invito a todos a leer el post de Matías con el tema del día

Finalmente, aliento a cada uno a reflexionar sobre el concepto del día. Nadie más que nosotros podemos resignificar nuestro propio ser