Géminis – Emocional – Corazón: YO SOY ENERGIA DEL CORAZON

Soy: hoy es un día especial

Yo: todos los días son especiales. No exaltemos un día por sobre los demás

Soy: tienes toda la razón. Pero ello no significa que pueda ser especial para alguien

Yo: y para quién es especial?

Soy: para nosotros…

Yo: sí, lo sé. Intentaba ser ácido como algunas veces lo eres tú.

Soy: no soy ácido. Hablo dejando de lado las emociones.

Yo: siento que eres mi llama gemela sin duda alguna. En estas conversaciones que se han hecho cotidianas, cada día que hemos conversado, de un tema diferente, y recorriendo muchos de los aspectos que he necesitado ver, y trabajar, para seguir mi camino de evolución, también he aprendido a distenderme en cada conversación, y a ser yo mismo, con todas mis locuras y con mis aciertos, con mis desequilibrios y coherencias, en fin, con todo.

Soy: y yo también he aprendido a poder expresar, a través de ti, aquellas observaciones que, como centro de ti, te hablaba desde la coherencia y equilibrio del ser. Intentando dejar de lado tus patrones, tus emociones, y mostrando los conceptos desde este lado, para que puedas integrar y trascender lo que has venido a trabajar.

Yo: ha habido pocas personas con las cuales he podido hablar tan profundamente de mis cuestiones, de mis locuras, de mis aciertos. Y en esa escucha, que no me juzgaras en nada. Ha sido un gran aprendizaje para mí.

Soy: para mí ha sido un gran aprendizaje el poder escucharte y responder a todas mis preguntas. Antes no teníamos esta posibilidad de reflexionar conjuntamente cada concepto de una forma tan clara como hoy día lo hacemos.

Yo: y te he escuchado como he escuchado a muy pocos en mi vida. He aprendido mucho de tus dichos

Soy: y yo pude aprender a ver cómo realmente te ves, incluidas tus emociones. Y entender la voluntad que pones para poder modificar mucho de lo que has venido a trabajar.

Yo: al principio, en el inicio de este segundo año de trabajo de mi ser, me resultaba algo incómodo tener una conversación. E incluso, escribirla en estos posts, para que también otros lo leyeran. Había todo un cuestionamiento de para qué hacerlo. Para qué exponerme, y de qué podíamos generar una conversación a partir de un concepto del día. Me parecía también algo infantil, algo poco productivo, y hasta me sentía ridículo.

Soy: sabía de todo ello. Y desde mi perspectiva, no sabía si realmente esta semilla que se había generado en ti, luego del primer año de escuchar a quién había desarrollado este camino, solo como un oyente, podrías llevar adelante este camino

Yo: el impulso estaba allí. Dudaba de cómo hacer para seguir diariamente todo el camino. No podía dedicarme a esto esencialmente. Debía seguir trabajando en mi empleo. Debía seguir siendo el sostén de mi familia. Y todo esto tenía que hacerlo fuera de mis obligaciones cotidianas. Tenía la voluntad, pero no estaba seguro de que podía continuarlo a lo largo de todo el año.

Soy: sentías cierta vergüenza también. Si bien te sentías empoderado en este proyecto que impulsaste, también querías el apoyo de quienes sentías podían dártelo.

Yo: obviamente, mi núcleo familiar. Adriana me dio su apoyo desde el primer momento. Mis hijos, mis padres y mi hermana, también. Mi amigo y socio del trabajo, también. Intenté tener el apoyo de quién había generado toda esta movida, pero resultó nulo. Me desencantó y en cierta forma también me enfadó, pero no por ello me provocó el desinterés de continuar.

Soy: es que iba más allá de lo que alguien más que tú ó tu entorno podía alentar. Esto lo hacías por ti y por esa semilla que ya había germinado, y de la cual sentías que lo más importante de este trabajo era lo que seguirías trabajando, aprendiendo, integrando y trascendiendo de tu propia vida y tu propia experiencia.

Yo: y lo que se hizo en ese primer año, resultó ser el punto de partida para lo que realmente me sirvió y fue el trabajar por mí mismo cada concepto, y no trabajar siendo solo un espectador. Y allí encontré a quién realmente es el faro de mi vida. Es quién siento tiene todo el amor incondicional por mí y más. El que me cuida, me apoya, me aconseja, me deja ser. El que me conoce como nadie. Y al quién respeto, escucho y honro cada día desde el momento que abro mis ojos.

Soy: y desde ese mismo momento, estoy allí presente, viendo todo lo que haces, siguiendo tus pasos, vibrando en cada paso que das, recibiendo esa energía de emociones que brotan en ti, y elevando la materia sobre la cual se ancla el espíritu.

Yo: te amo con todo mi ser

Soy: y esa onda de amor la siento en todo mi espectro, y delego en ti toda mi sabiduría, todo mi amor, y toda mi voluntad para que este camino que estás transitando logre los propósitos que te has propuesto y elegido al venir aquí.

Yo: eres mi llama gemela sin duda.

Soy: somos la llama del ser.

Invito a todos a ver el video de Matías con el tema del día

Finalmente, aliento a cada uno a entablar la conversación con su propio Soy, escuchar lo que cada uno tenemos para decirnos. Nadie más que nosotros podemos resignificar nuestro propio ser

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